7 simples ajustes pueden transformar tu dieta sin alterar radicalmente tu vida.

Esta filosofía consiste en: Comer Comida de Verdad (o método CCV), se trata de alimentarte con comida que satisfaga tus necesidades calóricas diarias y te aporte los nutrientes necesarios para llevar un estilo de vida saludable.

La mejor manera de cumplir con el método CCV es tomar la riendas de tu cocina, transformarla en tu aliada para cambiar tus malos hábitos, para ello debes hacer dos cosas muy sencillas:

  • Primero debes retirar de tu cocina todos los alimentos azucarados y altamente procesados.
  • Segundo abastecerte de alimentos reales: verduras frescas, frutas, granos enteros, frijoles, nueces, semillas y proteínas animales magras como pescado, pollo y huevos.
No debes enfocarte en un todo o nada es sólo intentar cambiar tus costumbres y llevar un estilo de vida mas saludable.

A continuación mis siete simples consejos bajo los cuales puedes transformar tu dieta sin cambiar radicalmente tu estilo de vida.

1. Nunca te saltes tu desayuno o empieces el día con un “postre”

Empieza tu día consumiendo alimentos ricos en proteínas, avivarás el fuego metabólico y quemarás más calorías durante todo el día. También, mantendrás los niveles de azúcar en la sangre equilibrada y tu energía estará alta durante todo el día.

TIP: Si no tienes mucho tiempo, prueba con un batido de proteínas. Mezcla súper alimentos como la col rizada o kiwi con proteínas como nueces o semillas de cáñamo, grasas saludables como el aguacate y fitonutrientes como las bayas o el mango.

2. Intenta disminuir los almidones en tu comida

El gluten, es una proteína presente en el trigo, cebada, centeno o cualquier alimento hecho con estos granos. Puede causar problemas para algunas personas e incluso incrementar los niveles de azúcar en sangre. Para evitarlo, cambia el almidón en tu plato por una frondosa ensalada o verduras cocidas al vapor.

TIP: Si pides un plato en un restaurante y viene con una papa al horno, sustitúyelo por una ensalada o espinacas salteadas.

3. Reemplazar malos aceites con buenos aceites

Muchas de nuestras calorías provienen de los aceites de maíz y de girasol, que contienen grasas no saludables. En su lugar, utiliza el aceite de oliva virgen extra (AOVE), aceite de aguacate, aceite o mantequilla de coco por sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes.

TIP: El aceite y la mantequilla de coco son ricos en ácido láurico, una grasa saludable que se encuentra en la leche materna. Y para la cocción a altas temperatura el aceite de aguacate es una muy buena opción.

4. Reemplazar las grasas malas con grasas saludables

Evita las grasas no saludables y proinflamatorias. Incluye en tu dieta las grasas saludables y antiinflamatorias como: cacahuetes (maníes), almendras y anacardos (merey), semillas de calabaza, girasol y sésamo (ajonjolí), aguacates y pescados con altos contenidos de Omega-3.

TIP: Intenta incluir en tu dieta pescados como: salmón, trucha y arenque ya que tienen un alto contenido de Omega-3.

5. Disfruta de meriendas saludables

Incluye en ellas frutos secos sin sal (almendras, nueces, nueces de macadamia o avellanas) o una porción de fruta como manzanas, kiwis, melón, etc.

TIP: Evita los frutos secos preparados en aceite. Disfruta de 1-2 puñados una o dos veces al día. (Precaución: Evita atracones de frutos secos, ya que puede elevar el azúcar en la sangre).

6. Controla la ansiedad con bebidas calientes

Los tés son poderosos antioxidantes que ayudan a retrasar el proceso de envejecimiento, además de ser depurativos, son digestivo y nos pueden ayudar a perder peso. Conviértelos en tus aliados a la hora de controlar la ansiedad.

TIP: Puedes tomar de una a tres tazas al día de cualquiera de sus variedades y descubrir sus beneficios.

7. Recuerda mantenerte hidratado

El agua es el mayor componente de nuestro organismo y debemos mantener un nivel adecuado de hidratación para su buen funcionamiento – hace que los músculos y órganos trabajen con eficiencia. Debemos tomar al menos 8 vasos (2L) de agua al día.

TIP: Recuerda que existen otros alimentos compuestos por agua como frutas y verduras. Por ejemplo, los tomates y la patilla (sandía), están compuestos mayormente por agua, por lo que incluirlos en tu dieta diaria te ayudará a mantener una hidratación adecuada.

Empieza a ponerte en forma, llevando una vida más saludable convirtiendo tu cocina en tu mejor aliada para perder peso y cuidar tu salud.  

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